Presunción de inocencia y aplicación de medidas cautelares en fase de investigación previa. Pautas para su protección ante denuncias a clérigos por abuso sexual a menores
EUNSA
2024
Venimos a presentar esta obra resultado de una tesis doctoral en la cual el autor trata un tema poco tratado en los procesos de abusos, sean del modo que sean, y que se debe tener muy en cuenta, de un modo especial en el momento de la investigación previa donde se encuentran los momentos más duros para la persona denunciada y para la cual en ocasiones no hay sistema de defensa sino condena por parte de los miembros de la Iglesia previamente a la realización de un proceso.
El autor observando las carencias que encontramos en la legislación eclesiástica, no ya sólo en la canónica, que encontramos muchas lagunas sino en general al no encontrar una legislación bien desarrollada, como digo, el autor lo primero que hace es presentarnos la presunción de inocencia en la legislación civil.
Para ello, hace una introducción histórica pasando rápidamente al edad antigua y media entre otras cosas, porque no hay mucho material sobre este la presunción, llegando a la revolución francesa con Montesquieu y Voltaire en los que una cosa eran los escritos y otra la práctica, donde la presunción no era motivo de aplicación.
El autor se centra, con el peligro que ello conlleva, por la dificultad de la legislación italiana que es muy enrevesada debido al conjunto de leyes en el que en ocasiones podemos encontrarnos legislación sobre una cosa y su contraria, pero que el autor no obvia a la hora de presentar como en los países europeos se aplicaba una legislación sobre el tema que nos ocupa.
Es curioso cómo llega a la Declaración de los Derechos Humanos y a la Constitución Española de 1978 donde nos encontramos la presunción de inocencia como un derecho fundamental que avale el sistema de defensa de las personas ante las falsas acusaciones o sin fundamento posible que avalen la culpabilidad de la persona. Es interesante el ámbito en el que se puede aplicar y las circunstancias con las que nos encontramos.
Es curioso la estructura que sigue en este apartado ya que una vez analizado el planteamiento histórico es cuando nos habla del concepto y naturaleza de la presunción de inocencia, así como el papel determinante que tiene en el proceso penal, señalando muy acertadamente el elemento probatorio que puede contener y el desarrollo del principio in dubio pro reo.
Nos adentra el autor en el segundo capítulo en la situación que la presunción de inocencia tiene en el ordenamiento canónico a partir del c. 1321§1. Ahora bien no cabe duda que hay muchas lagunas en el proceso penal canónico y eso nos lleva y de un modo especial, lleva ala autor, a tratar de realizar un cuerpo del texto desde elemento ajenos al derecho procesal.
De ahí que tenga que recurrir a lo que brevemente se indica en documentos como Sacramentorum sanctitatis tutela en sus diferentes versiones y en el documento de la Conferencia Eispopal de Estados Unidos sobre los abusos de clérigos en la Iglesia. Cita, como no puede ser de otra forma las líneas guías que ha marcado la entonces llamada Congregación para la Doctrina de la Fe y los dos últimos documentos Vos estis lux mundi y el Vademecum del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Aunque intenta demostrar que la presunción de inocencia está presente en la reforma del derecho penal, Libro VI del Código, sin embargo, se observa que nos encontramos elementos que necesitan un desarrollo posterior.
El capítulo III se centra en la investigación previa y hace un desarrollo muy bueno de lo que debe ser una investigación previa, así como quien y la necesidad de saber lo que está haciendo que tengan los investigadores. De siempre se ha dicho y es así, que la investigación no es un proceso y el que la realiza lo que debe tener claro es que lo que se le pide es encontrar una “pluma” un elemento mínimo que pueda llevarnos al desarrollo del proceso. Por eso, es buen que sea consciente que no le corresponde a él juzgar sino valorar la presunción de inocencia escuchando al denunciado y a los denunciantes no ara buscar una conclusión sino para ver la posibilidad y necesidad de la realización de un proceso en aras de conseguir la verdad necesaria.
El cuarto capítulo también se muestra interesante en el tema que quiere desarrollar el autor así nos encontramos con las medidas cautelares que debe tomar la autoridad en la fase de la investigación previa. Para ello conviene recordar que las mismas medidas son un acto jurídico y se necesita un protocolo para imponerlas y otro para revocarlas, lo cual nos lleva a ver que no pueden imponerse sin una valoración adecuada de las circunstancias atenuantes. Por eso su momento es la investigación previa en la que se debe valorar la denuncia, pero también la presunción de inocencia con lo cual hay que cuidar la forma y modo de imponer las medidas cautelares, cuidando no vulnerar el derecho a la presunción de inocencia, esto último no siempre se cuida a la hora de imponer unas medidas cautelares resultado de las limitaciones que encontramos en el derecho penal.
El capítulo V como concusión de la tesis y del libro presentado se vuelve a centrar en la protección que se debe tener a la presunción de inocencia, resaltando como importante las acciones concretas para proteger tal derecho. Así, hay que cuidar la prevención, que los protocolos no estén realizados para actuar ante las denuncias, sino sobre todo para valorar el discernimiento de las mismas. La necesidad de la formación de los canonistas en este tipo de procesos para que se actúe conociendo como se debe actuar en una investigación previa y en un proceso ya sea extrajudicial o penal cuidando la presunción de inocencia, así como los derechos de las víctimas. Junto con la prevención el actuar con decisión y colaboración, buscando siempre una trasparencia y una comunicación clara y limpia. Y sobre todo ser capaces de reparar en este caso al falsamente acusado que se puede y suele ver dañado en su fama y vocación al sentirse señalado y en ocasiones apartado sin llegar a ser escuchado.
En definitiva, dentro de la necesidad del derecho procesal y penal se debe cuidar la presunción de inocencia sin menoscabar la tolerancia cero ante la realización de abusos, sean de la índole que sean trabajando en la búsqueda de la equidad y alcanzado un equilibrio ante el denunciado y las posibles víctimas, como he dicho antes se requiere una buena formación para poder llegar a ello.
En definitiva, un libro que se atreve a resaltar una situación en ocasiones olvidada como es la presunción de inocencia, como se debe tratar y la necesidad de una reforma en su profundidad del derecho penal que conduzca a saber enjuiciar las causas de abusos desde un derecho bien aplicado que no menoscabe el derecho ni de las víctimas ni del denunciado. Muchas felicidades al autor por su tesis y la publicación de la misma en esta editorial.