TERNURA DE DIOS Y “FRATERNURA” HUMANA

Severino Calderón Martínez, OFM

Severino Calderón Martínez, OFM
PPC
Madrid 2020

Presentamos un libro que en este tiempo nos va a hacer descubrir, no la nueva Navidad, como algunos desde los medios de comunicación social nos quieren hacer ver, sino la Navidad que siempre se nos ha dicho que debemos vivir, y que en multitud de ocasiones está oculta por los ruidos.

Este año la Navidad nos va a recoger y nos llevará a vivir la ternura del Niño que nace trayendo un “carro” de esperanza a un mundo oscuro, lleno de una desesperanza y que, aunque parezca mentira, nos ha llevado a olvidarnos de los demás con los que vivimos para aislarnos en nuestra soledad e individualismo.

El franciscano Severino Calderón nos invita en este libro, como ya lo hizo en su anterior libro de cartas de Pascua, a invitarnos a leer un conjunto de Cartas que a lo largo de los años y de su experiencia pastoral franciscana ha ido escribiendo en Navidad y ahora son herramientas para la reflexión y nuestro caminar comunitario en los diversos grupos de fe donde vivimos.

El libro contiene tres grupos de cartas: de Navidad, de Familia Franciscana y Conclusivas. Todas ellas marcadas por la ternura de la Navidad y la fraternidad universal marcada por esa palabreja tan del autor “fraternura”.

Todas las cartas tienen la misma estructura: el contenido de la carta, unas cuestiones para la reflexión y un canto. En definitiva, las cartas son una invitación a compartir nuestra reflexión en ese encuentro con Dios que nace en medio de nosotros y nos invita a que nos dejemos sorprender al encontrarnos con él. Es una invitación a vivir nuestra fe como un don que se abre a los demás en una tarea misionera, de anuncio, de compromiso.

Estas cartas de Navidad nos llevan a las cartas a la familia franciscana donde la invitación de la Navidad se concretiza en una fraternidad viva, que desde la fidelidad al evangelio muestra una humanidad que no está del todo perdida, sino que muy al contrario puede renacer de sus cenizas, y ser luz en estos tiempos de nieblas.

Como no podía ser de otra manera ricas son las cartas a las hermanas clarisas, en las que la alegría de la pobreza vivida como entrega generosa, marca una vida en fraternidad que nace del encuentro con Cristo que es comunión, y nos lleva a vivir una alegría contagiosa, porque invitan a quien se acerca a ellas a sentir la ternura de Dios y no poder dejar de alegrarse ante semejante regalo.

Termina el libro con las últimas cartas que nos llevan a sentir la ternura y la fraternidad convertida en “fraternura” en ese abrazo que sin limitaciones de pandemia nos vuelve a encontrar en Navidad con el hermano.

En definitiva, un libro muy útil y recomendable en este tiempo de Navidad y sobre todo en adviento como tiempo de preparación a la verdadera Navidad, nunca a la nueva navidad.