ADVENTUS. El tesoro escondido
SAN PABLO
2024
En este mes de preparación a la Navidad y para aprovechar el tiempo de Adviento como lo que verdaderamente es, un tiempo fuerte que nos lleva a una gran fiesta de los católicos os invito a leer esta obra de un autor conocido para nosotros, porque ya os he recomendado algún que otro libro.
Como nos dice el autor el Adviento no es sólo un tiempo de preparación sino un tiempo esperanzador, que da esperanza de que va a llegar un tiempo lleno de paz y de sosiego en un mundo dividido y que ha perdido la esperanza y la ilusión de una vida.
De esta manera, el adviento se convierte en un tiempo donde la esperanza se puede sentir de un modo especial. De ahí que la primera parte de este libro sea llamada Meditaciones, y nos lleven a darnos cuenta lo que se nos viene. Todo gira en torno a una noche fría que se llena de luz con la venida del Niño, donde la vida parece que no tiene ilusión ni esperanza, y no hay esperanza porque no se espera nada que lleva a cambiar la vida de las personas.
Pero la desnudez y sencillez de un Dios que viene como Niño a nosotros lleva a la humanidad a recuperar signos como el confiar en los demás, ser capaces de permanecer despiertos y sobre todo compartir una alegría que en primer lugar es creer desde una fe que es respuesta a una llamada que nos hace primero Dios de manera individual, pero que en segundo lugar nos lleva a una relación con Dios y con los demás.
Es una alegría para todos que nos debe llevar a encarnar, hacer vida los valores de la misma manera que dejamos a Cristo nazca mientras nosotros vamos cambiando en nuestra forma de relacionarnos, partiendo de la confianza y la espera, que nos lleva a que el mundo de relaciones se afianza superando la desconfianza y el miedo y una espera iluminada por la realidad que se vive, a fin de cuentas, la esperanza cristiana es realidad no utopía.
La segunda parte, que llama Opúsculos, una breve introducción y oraciones que nos ayudan a vivir el tiempo de Adviento y la Navidad desde momentos entrañables como la figura del tamborilero que tantas veces no ha acompañado en este tiempo.
Termina el libro con lo que podría ser un pregón para Navidad, donde se recuerdan las Navidades que uno vivía, una tarea a llevar a cabo la de vigilar y estar atento. Y recordarnos siempre que es un tiempo transformador que nos lleva a vivir la vida desde dentro.
Cada capítulo termina con una pregunta que nos lleva a preguntarnos personalmente como vivimos nosotros lo hablado en cada capítulo y un enlace desde el móvil a diversos cantos que nos introducen en la reflexión y la oración. Con lo cual es un libro pedagógico y que hace al lector participar de la reflexión con nuestra propia oración y reflexión.