En estos días de preparación a la Navidad, siempre es bueno poder leer un libro que nos invite a parar, a reflexionar, a llevar nuestra oración al encuentro del otro donde se refleja la bondad de Dios. Por ello, es importante que en nuestra vida aprendamos a dejarnos sorprender. Vivir la Providencia como el camino que, aunque desconocido, nos lleva a la presencia del Salvador.
Todo es un deseo de conversión, donde sin renunciar a nosotros, pero sí hacemos una la voluntad de Dios y la nuestra, que nos lleva a conocernos interiormente. Cuando llegamos al abandono de la fe, encontramos el amor en mayúsculas y nos podemos centrar en Él. Nada más aprovechable en este tiempo de Navidad.