LA OPCIÓN CERVECERA. Destilando una cultura católica ayer y hoy
Biblioteca Homo Legends
2022
Puede parecer una broma, pero no lo es. Este libro nos habla de la tradición en la Iglesia que ha tenido siempre el proceso de elaboración de la cerveza. Y lo que es más importante como entorno a ella ha tenido lugar la creación de monasterios, los permisos para que se estableciesen pueblos con la obligación de tener lugares para su elaboración y se diese la ocasión para que entorno a la cerveza las comunidades cristianas creciesen.
El autor nos invita a hacer un recorrido por el consumo y elaboración de la cerveza en la antigüedad y como ya aparece en la Biblia, es cierto que no es tal y como la conocemos en la actualidad, pero en el mundo mediterráneo donde se dan los cereales ya existía y era un signo de la bendición de Dios.
El consumo de la cerveza no era una cuestión individual, sino de la comunidad que celebra, por ello es que en los monasterios tuviese su mayor auge, no sólo por el consumo de los monjes, sino por las comunidades de laicos que vivían alrededor de los mismos y tenían su lugar de encuentro.
La vida monástica tuvo sus vaivenes y por tanto nos encontramos con que el declive de los monasterios llevó consigo el declive de la cerveza, su producción y su uso en las comunidades, y tendremos que esperar al florecimiento de las comunidades benedictinas para retomar su producción.
La cerveza no cabe duda que es expresión de la cultura del encuentro, de crear lazos de amistad y por tanto ayuda al encuentro con el otro. Además, nos lleva a descubrirla como signo importante en las épocas de ayuno, al ser un alimento con gran contenido energético, salvando muchas situaciones de hambruna que vivió la edad media. El estudio de la producción y consumo de la cerveza nos lleva a descubrir las costumbres locales, pero a la vez como ha sido la razón de extenderse esas culturas por otras partes del mundo alejadas del lugar de donde surgen, entre otras cosas por ser signo de acogida.
Podemos hablar de una espiritualidad de la cerveza, pero que nadie piense que la cerveza nos lleva a Dios, sería signo de que nos hemos pasado en su consumo, pero sí es cierto que se encuentra en esos signos de relación, de comunión. De bendecir la cerveza como se bendice a las familias que van a compartirlas, como signo de unión. Es un elemento que nos lleva al sentido comunitario de la vida de la iglesia.
En definitiva, la cerveza no es solo alcohol es también comunidad que comparte y vive, ahora bien, el autor no deja de señalar los problemas que lleva consigo la falta de moderación y el consumo excesivo.
Un libro curioso que nos muestra la tradición de la cerveza en la vida de la Iglesia.