En este tiempo de Cuaresma la reflexión sobre la Cruz se hace necesaria, porque es el instrumento mortal que llevó al Hijo de Dios a sufrir una muerte ignominiosa y sobre todo porque cada uno de nosotros lleva una cruz que nos acerca o aleja de ese acompañamiento divino.
No cabe duda que el dolor va unido a la vida, pero la cruz no puede quedarse en el dolor, sino que nos lleva al encuentro con Jesús en toda su vida como salvador y como Buen Pastor.
No olvidemos que la cuaresma es liturgia y en la liturgia la cruz tiene una importancia crucial en el tiempo pascual, ya que no acaba su presencia con la muerte de Cristo, sino que sigue presente entre los primeros cristianos, y como en san Pablo de la misma manera se hace presente.
Un libro muy recomendable en este tiempo de cuaresma.