Vivimos un tiempo en el que la persona enferma, como no puede darlo todo debemos empezar a dejarla de lado. Este libro de un doctor dedicado a los cuidados paliativos nos muestra la necesidad de una ética que nos lleve a reconocer a la persona en su dignidad y sobre todo a la necesidad y el derecho que tienen a que se les cuide y acompañe en la enfermedad hasta el final.
Hace un análisis del diverso tipo de enfermos y como cada uno de ellos, en su peculiaridad necesita unos cuidados distintos, y sobre todo el eterno diálogo de evitar tratamientos que hacen sufrir a la persona, pero no negarle los cuidados que necesite al final de la enfermedad. Un buen libro, y muy interesante en nuestros días