En una breve obra nos presenta el autor un retrato sencillo de la vida del recientemente fallecido Papa Benedicto XVI. Siempre que nos acercamos a un hombre en su historia descubrimos como se ha ido forjando el personaje y el contenido teológico que hemos heredado con su pensamiento.
En este caso, además, vemos su papel en la historia reciente de la Iglesia, como su pontificado no fue un mero período de transición, sino que abrió nuevas vías de actuación en la Iglesia, originales de un Papa que abrió nuevos caminos y que no tuvo miedo a las novedades que se presentaron y tuvo que adoptar.