VAMOS TAMBIÉN NOSOTROS. Meditaciones para la Semana Santa y la Octava de Pascua
San Pablo
2023
Os presentamos un libro escrito por un buen profesor de teología de la Universidad de San Dámaso en Madrid, el cual desde una pluma ágil nos ayuda a reflexionar y profundizar a partir de los textos bíblicos de la liturgia de la Semana Santa y la Octava de Pascua.
Nos presenta unas reflexiones que ya utilizó en la comunidad parroquial donde ha vivido esos tiempos tan importantes en la vida de todos los creyentes y viendo el resultado que se producía en quienes lo escuchaban decidió compartirlos para que todos nos pudiésemos aprovechar de estas reflexiones y nos ayuden a nosotros a reflexionar.
La estructura es clara y para que no nos confundamos entre el texto bíblico y la reflexión del autor, simplemente nos da la cita bíblica para que busquemos el texto en nuestras casas con la biblia que tenemos y que ahora poco abrimos y desde ahí su reflexión.
No cabe duda que los días principales: Domingo de Ramos; Jueves Santo, Viernes Santo, Domingo de Resurrección, Domingo de la Octava de Pascua, a todos ellos les dedica un espacio mucho más grande, resaltando lo que ellos significan y como deben repercutir en nuestra vida.
Así el Domingo de Ramos es una invitación a seguir a Jesús, acompañarlo en su entrada a Jerusalén y formar parte del diálogo que Jesús entabla con el Padre y del que nos hace participes. Lo que vamos a vivir no es una cuestión de dioses, sino del amor de Dios a los hombres y mujeres de nuestro mundo.
Jueves Santo, además de mostrar la libertad de Jesús en la decisión a tomar es una invitación a que nos demos cuenta que somos dados al mundo como Pueblo de Dios, como Iglesia que anuncia.
Viernes Santo, es un recorrido desde las siete palabras de Cristo en la Cruz que nos llevan a la meditación y a la celebración de la Pasión del Señor donde sentimos la compasión de Dios que nos acompaña en el dolor como acompañó a su Hijo en la Cruz. Desde el sinsentido de la muerte llega al éxito de la entrega generosa y de la vida en plenitud.
La Vigilia Pascual es una invitación a buscar al que vive, secar las lágrimas y abandonar los miedos y lo unimos al Domingo de Resurrección con la invitación de ir al sepulcro encontrarlos vacío, ver y creer para convertirnos en testigos fiables de la Resurrección.
Y el Domingo de la Octava de Pascua es una invitación a recobrar el donde la paz, que debe marcar la vida de la Iglesia, y como resultado de la Misericordia, el autor lo llama alcanzar los frutos que la Misericordia nos da y que nos lleva a ser testigos del mundo.
No pensemos que sólo se limita la reflexión a los días importantes, no es así cada día tiene su comentario y reflexión y son precisamente los que mantienen la tensión espiritual en estos días grandes de la fe cristiana.