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Leve atardecer. Cuando solo nos queda el amor

Dolores Vendrell- Mª Jesús Mañas

Dolores Vendrell- Mª Jesús Mañas
Editorial San Pablo
Madrid 2023

Un libro interesante de leer, sobre todo para ayudar a afrontar las situaciones que se viven en los últimos años de la vida, cuando surge la enfermedad las limitaciones y ya no podemos solucionar los problemas como nos gustaría.

La autora nos habla desde la realidad que vive cuando a su esposo le diagnostican la enfermedad de Alzheimer. Ni que decir tiene que no todas las personas llevan el mismo proceso, pero tampoco la persona que acompaña al enfermo lo vive de la misma manera.

Son capítulos cortos, fáciles de leer y lo que lleva consigo es precisamente es que se entiende lo que ella vive y lo comparte para que los demás lo afronten de una manera semejante y si no al menos que le ayude a ver la vida desde otra perspectiva.

De ahí que sea interesante el entender que la carga no es el enfermo, sino la enfermedad. Y por ello invita a que se recupere algo que antes se vivía en los hogares y cada día se está perdiendo que es el cuidar unos de los otros como la acción más digna que la persona puede realizar.

Cuando uno cuida al ser querido lo hace porque lo ama, pero recordemos que el Amor es libertad, nunca dependencia, se ama desde el corazón, no es un atar a la otra persona sino mostrarle que, en el dolor, en el olvido, está el amor, la libertad de sentirse amado y acompañado. De ahí que sea necesario reconocer que está en la naturaleza de las personas el envejecer y por consiguiente enfermar, y cuando amamos a alguien no podemos verlo enfermo nos resistimos, luchamos y sufrimos, más que si lo llegamos a aceptar.

Otro elemento importante que nos señala la autora es el evitar encerrarnos en nuestras casas, somos personas sociales y necesitamos de la relación con lo demás. El barrio donde vivimos nos recuerda y nosotros lo recordamos, los bares, las farmacias, las escuelas, la iglesia. La enfermedad, la vejez no nos debe llevar a olvidar donde hemos crecido y donde vivimos, porque ellos nos recuerdan como nosotros los recordamos y necesitamos de ellos para nuestra vida. Son, en definitiva, esos espacios amables en los que respiramos.

Es bonito el darnos cuenta que la vejez, la enfermedad nos acerca al final del camino y ser capaces de vivirlo nos muestra la belleza de lo efímero. Es el saber por fin que “todo pasa” que se acaba, pero ahora lo sé porque lo eh vivido y disfruto de estos momentos. Sobre todo, porque nos lleva al silencio a la contemplación, en definitiva, a vivir sin prisas.

Cada capítulo de este libro va acompañado de un poema que expresa lo que la autora ha ido escribiendo en ellos y que llevan a una reflexión donde prosa y poesía se unen en una situación vital que se comparte.

En definitiva, un libro muy interesante a tener en cuenta no solo para las personas que se encuentran con la vejez, o acompañan en la enfermedad sino para todos los que viven la vida descubriendo situaciones y queriendo aprender para después poder afrontar una vida que tiene momentos agradables y tristes.