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San Buenaventura. Vida y Teología

Lasanta Casero, Pedro Jesús

Lasanta Casero, Pedro Jesús
San Pablo
2024

Presentamos una obra dedicada a San Buenaventura, Doctor Seráfico, uno de los grandes pensadores de la Iglesia y de la historia de la teología y espiritualidad cristiana. Juan de Fidanza (Bagnoregio 1217-1221- Lyon 1274) estudia Artes en París (1236-1242). Ingresa en la Orden Franciscana en 1243. Bachiller en Teología en 1248 y Maestro en 1253. Es alumno de Alejandro de Hales y participa en la Summa Halensis. Elegido Ministro General en 1257. Con las Constituciones aprobadas en el capítulo de Narbona une a las diferentes tendencias de la Orden e imprime una alta responsabilidad en la tarea diaria de los Hermanos. Gregorio X le nombra cardenal y obispo de Albano, ordenándole aceptar el cargo por obediencia. Canonizado en 1482 por Sixto IV, Sixto V lo proclama doctor de la Iglesia en 1588. A continuación nos presenta el Autor un elenco ordenado por temas de su obra literaria, comprendidas en la Edición crítica de Quaracchi-Grotaferrata: escritos bíblicos, teológicos, místicos, espirituales, ascéticos, pastorales y franciscanos: Leyenda Mayor y Menor de san Francisco, Defensa de los Mendicantes, Exposición de la Regla y respuestas diversas cuestiones de la Regla, Carta a un maestro desconocido, Cartas oficiales a la Orden y las Constituciones  Generales Narbonenses. Y a cada obra presenta el Autor una introducción que sirve de presentación e índice para el que quiera leer o estudiar alguna.

A continuación se expone su «Quehacer teológico». Profundamente Cristológico, es el gran pensador de la analogía fídei. Escribimos en la obra La ciencia de Cristo, 13: «La mediación del Verbo hay que entenderla siempre como un paradigma desde el que Doctor Seráfico desarrolla todo conocimiento basado en la Revelación. Acentúa, por consiguiente, la subordinación del orden natural al revelado, pues la Revelación ha impreso en la creación y, naturalmente, en la mente humana la posibilidad de poder elaborar un verdadero y auténtico conocimiento. Este camino sitúa al hombre en un centro de relaciones en el que se cruzan la línea de la historia que viene del Creador y la de la vuelta al Padre por la inteligencia y la voluntad. En esta situación, la Escritura ofrece la estructura cognoscitiva para conocer el mundo y la salvación humana, donde se comienza por la stabilitas fidei, se continua con la serenitas rationis, para terminar con la suavitas contemplationis». Dios es una triple relación de amor, es una comunidad de personas, es Trinidad y el Espíritu prolonga en la historia humana la salvación del Padre realizada por Cristo y actuada en la Iglesia. El hombre y la mujer son seres espirituales encarnados. Poseen un alma inmortal donada por Dios para poder relacionarse con él y pertenecer en el futuro a su gloria eterna. Buenaventura mantuvo una especial relación con la Orden. Fue 17 años General y la dirigió sabiamente desde dos perspecti8vas: con las Constituciones Narbonenses citadas la unificó internamente y evitó que se fracturara por las diferentes sensibilidades que se vivían, y, por otra parte, redactó una vida de san Francisco, fundada históricamente, donde lo presenta como alter Christus, y que pasó a ser para los Franciscanos la biografía oficial del santo Fundador.

La mayor parte del libro se dedica a la exposición de los términos más importantes del Doctor Seráfico, al estilo de las obras de J.-G. Bougerol, Lexique Saint Bonaventure, Paris 1969 y el Dizionario Bonaventuriano, dirigido por E. Caroli, Padova 2008. La palabra Amor tiene dos perspectivas diferentes: el amor eterno que nos lleva la caridad infundida por el Señor, y la libídine que busca el propio placer: son los bienes temporales y caducos. El amor a Dios nos inclina a evitar el mal y buscar el bien, dándonos fuerzas para realizarlo y unirnos al Señor de forma que no podamos vivir sin Él, de ahí que se ame sin medida, por encima de todas las cosas. Otra relación del amor es la que nos encamina a querer al prójimo, al que no se le debe desear el mal, sino, al contrario, buscar exclusivamente el bien, y hasta el punto de morir por él. Incluso, como nos enseña Jesús, hay que amar a los enemigos (cf Mt 5,44). ― Otro concepto muy importante es Jesucristo. Expone su concepción, nacimiento, Nazaret, pleno de gracia y bautizado por Juan por una triple razón: humildad, darle poder regenerador al agua y darse a conocer. La Encarnación hace que el Verbo asuma al hombre entero en la Persona divina, siguiendo la dogmática eclesial de los primeros concilios ecuménicos, y, además, pleno de gracia y de méritos, en los que incluye a todos los nuestros. La pasión y muerte de Jesús es el modelo que debe seguir todo cristiano. También debemos tener en cuenta que la penas y los dolores de Jesús son los que le infligieron sus enemigos a los que se unen nuestros pecados y maldades que también le hacen sufrir: cf Mt 25, 31ss. ― Además, entre otros, se exponen los conceptos de Fe, Filiación, Iglesia, Libertad, Mística, Muerte, Mujer, Mundo, Pecado, Reino de Dios, Resurrección, Verdad, Vida eterna, etc.― El 2 de febrero de 2024 los Generales de las Ordenes Franciscanas escribieron: «El setecientos cincuenta aniversario de la muerte del Doctor Seráfico, acaecida el 15 de julio de 1274, nos ofrece la oportunidad no sólo de recordar y celebrar el servicio que prestó a la Orden y a toda la Iglesia, sino también de volver a proponerlo como un don todavía válido para nuestra época».  Y esta obra es una prueba de ello. Felicitamos, pues, al Autor y a la Editorial San Pablo.